Me pasas los datos de tu negocio. Los analizo antes de vernos. Y en 45 minutos te digo qué está pasando de verdad con tu dinero y qué hacer con ello. Te llevas el diagnóstico por escrito.
Reservar mi diagnóstico Sin cuota mensual. Sin permanencia. Sin venta al final.
Ninguno de esos es un problema de facturación. Son un problema de estructura. Y la estructura no se arregla mirando el banco cada mañana: se arregla mirando los números correctos una sola vez, en orden, con alguien que sepa leerlos.
La sesión no es el producto. El producto es el diagnóstico que sale de ella: el mismo formato que reciben cada mes los negocios a los que acompaño como CFO, en versión reducida.
Lo presento contigo en pantalla y lo recibes por correo en las 48 horas siguientes, ajustado con lo que me cuentes.
Pagas los 150€ y rellenas el cuestionario con los números de tu negocio. Diez minutos.
Trabajo tus datos antes de vernos. Llego a la sesión con el diagnóstico ya hecho.
45 minutos por videollamada. Te lo presento, lo discutimos y preguntas lo que quieras.
En las 48 horas siguientes te llega el documento por correo, ajustado con lo que hablamos.
Llevo 18 años trabajando como director financiero externo. He entrado en más de 50 negocios a mirar los números por dentro: los que crecían sin saber por qué y los que se ahogaban facturando bien.
Esta sesión existe porque la mayoría de esos negocios no necesitaban un año de acompañamiento. Necesitaban que alguien mirara sus cifras una vez y les dijera con claridad dónde estaba el agujero.
Sin cuota mensual. Sin permanencia. Sin venta al final de la sesión.
Solo 3 sesiones por semana. Es el máximo que puedo analizar con el detalle que esto requiere.
Después de pagar recibes un cuestionario con campos concretos: facturación por meses, gastos por categoría, cobros pendientes, deuda y lo que retiras del negocio. No hace falta que sea perfecto ni auditado. Con lo que tengas a mano basta para empezar.
No. Los 150€ son el precio del trabajo, no un peaje para que te venda algo. En la sesión no hay oferta ni propuesta. Si después quieres seguir trabajando conmigo, lo hablamos porque lo pides tú.
Tu gestor cumple con Hacienda y registra lo que ya pasó. Un CFO mira hacia delante: si el precio es el correcto, si el cliente sale a cuenta, si vas a tener caja en octubre. Son dos trabajos distintos y no compiten.
Suele ser dentro de los siete a diez días siguientes, según los huecos disponibles. Solo hago tres sesiones por semana porque cada una lleva varias horas de análisis previo.
Si terminas la sesión y consideras que no te ha aportado nada aprovechable, escríbeme y te devuelvo los 150€. Prefiero eso a que quede alguien insatisfecho.
Sí. Tus cifras las uso solo para preparar tu diagnóstico y no se comparten con nadie. Si lo necesitas, firmo acuerdo de confidencialidad antes de la sesión.